
Es una noche más del resto de la eternidad.
Es un paseo por el parque de las almas en silencio.
Camino sola, sin tocar el suelo.
Es una noche fría al parecer.
Más no siento frío y tampoco tengo temor
tampoco siento la suave brisa del viento
aunque mis cabellos danzan a su compás
y las ramas de los árboles se agitan ante mis ojos
en un extraño ritual formando figuras de negro
de aspecto espectral.
LLevo un hermoso vestido blanco que con luz propia
parece brillar, si hasta parezco una novia, camino al altar
pero se que esta noche mi amado, nunca llegará.
Es extraño, pero no siento mi respiración.
Ni mucho menos los latidos de mi corazón.
No tengo lágrimas que derramar.
Tampoco risas que entregar.
No hay sentimientos emociones ni deseos, no puedo amar.
Ya no hay sufrimiento, dolor y amargura.
No hay recuerdos.
No hay pasado ni futuro.
Es un presente inerte.
Si hasta parece… que sueño con mi muerte.
Segura no estoy de que es todo esto.
Mejor, seguiré durmiendo, en la morada del silencio.
Bienvenidos...
Todos los amantes de los libros, los escritos y la poesía. Los que buscan leer y escribir en el corazón de los demás.
martes, 16 de junio de 2009
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