
Sálvame esta noche,
de mi angustia y soledad.
Cierra mis ojos,
en un sueño sin final.
Libera mi alma,
de toda cautividad.
Rompe las cadenas,
que me hieren sin piedad.
Devastador de mundos.
Ladrón de sueños.
Verdugo de las almas,
que en el silencio,
siempre claman.
¿Quién oye sus voces?
Son ecos en las montañas.
Y en el infinito,
solo luces que se apagan
Noche sombría,
custodia de mi agonía,
con una suave brisa,
apaga la llama de mi vida.
Bienvenidos...
Todos los amantes de los libros, los escritos y la poesía. Los que buscan leer y escribir en el corazón de los demás.
miércoles, 17 de junio de 2009
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