
Se nos ha condenado a amarnos en silencio
en la oscuridad de la noche, dónde nuestros rostros
no puedan verse, ni mucho menos…
nuestros cuerpos tocarse.
Se nos ha condenado a amarnos solo en sueños
porque nuestro amor, es algo prohibido.
Ángel caído, sin regreso, sin perdón.
Vagas en este mundo en busca de amor y redención.
Te despojaste de tus alas.
Abandonaste tu trono de gloria.
Cambiaste tu eterno resplandor, por una existencia fugaz.
¿Vendrás esta noche?
¿Me visitaras en mis sueños?
Amor mío, amor en sueños… no importa lo demás…
solo importa lo que sentimos.
Oh! Ángel caído… que dolor es amar sin sentidos.
Bienvenidos...
Todos los amantes de los libros, los escritos y la poesía. Los que buscan leer y escribir en el corazón de los demás.
martes, 16 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario