
¿Cuándo alcanzaré mi estrella?... la veo todas las noches brillar… mas nunca la puedo tocar.
Una noche en Valparaíso, cuando chica, con mi papa caminando de la mano en las alturas de un mirador, vi un espectáculo maravilloso, único, que nunca pude olvidar. Los cerros de Valparaíso bellamente iluminados como árbol de navidad. Miles o millones de luces brillaban ante mis ojos, atónitos. Mire hacia el cielo y no vi ninguna estrella. Apreté la mano de mi papa y le mire hacia arriba. El con una sonrisa inclino su rostro hacia mi diminuta persona y me dijo así: “Si… mira el cielo… no hay ni una sola estrella… hubo una lluvia de ellas y cayeron todas sobre los cerros”. Yo pensé que si habían caído tantas podríamos ir en busca de una y llevarla a casa. Entonces, volví a apretar su mano y le dije: “Vamos a recoger una para nosotros”… y esbozando otra sonrisa, esta vez más pronunciada, me dijo: “Solo míralas ahora hija, cuando sea su momento podrás tener la tuya, cuando sea el tiempo preciso podrás alcanzar tu propia estrella”. Suspire y respire hondo… en ese momento donde solo primaba la magia y la inocencia no comprendí en su plenitud lo que mi papa quiso decirme, pero si pude tener la paciencia contemplativa de poder observar maravillada... tan mágico espectáculo, con la ilusión de que en una futura noche de lluvia de estrellas, habría una para mi… la cual pudiese alcanzar y llevar a casa.
Bienvenidos...
Todos los amantes de los libros, los escritos y la poesía. Los que buscan leer y escribir en el corazón de los demás.
martes, 16 de junio de 2009
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