
Es un trance,
lejos de la razón.
Un viaje íntimo,
en busca de revelación.
Es explorar mi mente
y descubrir mi corazón.
Es un refugio,
una obsesión.
Es el exilio del espíritu,
en la fortaleza de mi mente.
Es ser la pieza faltante,
de un rompecabezas inexistente.
Es mirarme a los ojos, yo misma, en un espejo
y poder ver en ellos, no tan solo reflejos.
Es ver una esencia que brilla,
en constante movimiento
como queriendo escapar,
a toda prisa…
… todo el tiempo.
Bienvenidos...
miércoles, 17 de junio de 2009

Sálvame esta noche,
de mi angustia y soledad.
Cierra mis ojos,
en un sueño sin final.
Libera mi alma,
de toda cautividad.
Rompe las cadenas,
que me hieren sin piedad.
Devastador de mundos.
Ladrón de sueños.
Verdugo de las almas,
que en el silencio,
siempre claman.
¿Quién oye sus voces?
Son ecos en las montañas.
Y en el infinito,
solo luces que se apagan
Noche sombría,
custodia de mi agonía,
con una suave brisa,
apaga la llama de mi vida.

Cosas simples…
… como una mirada
… una sonrisa
… una flor
… una caricia
Adornarían mi vida.
Me harían sentir viva.
Harían de cada momento
un instante único, incomparable.
Lleno de dicha y emoción.
Un recuerdo plasmado
como el más bello cuadro
en lo más íntimo del corazón.
Cosas simples…
Pequeños detalles.
Llenos de brillo.
Siempre destellantes.
Cosas simples…
ahora ausentes
hacen la diferencia.
entre lo superficial
y lo trascendente.

Y un espejo del alma puede ser un problema cuando dejas al descubierto lo que sientes, lo que piensas, lo que deseas, en fin todo lo que eres y llevas dentro de ti.
Pueden ocurrir cosas, tales como… perder la magia, el encanto y el misterio.
Puedes desencantar los ojos de “admiración” de quien nos ve a través de ese espejo, esperando con anhelo el ir descubriendo nuestro mundo paso a paso, letra a letra, palabra a palabra, frase a frase. Incluso… leyendo esas líneas invisibles que dejamos a propósito en el aire de una conversación.
A veces es hermoso conservar esa magia y misterio que nos hace “interesantes” de descubrir.
Pero, también a veces es imposible poder controlar ciertas situaciones, cuando tu cabeza y corazón no coordinan bien o cuando están en constante contradicción. Más aún, cuando la sinceridad es un lenguaje innato, implícito en ti, siendo tu intuitiva forma de expresarte. A veces, matizada ricamente con versos y frases encantadas.
Lo peor de todo es que cuando no acostumbras a dejar que ciertos sentimientos se apoderen de ti, estos pueden tornar tu vida un poco confusa y hasta veces puedes cometer errores, haciendo o diciendo cosas que no quieres o no debes, o tal ves, no es la forma correcta de expresarlas. Y eso puede herir sin querer hacerlo, a otras personas, a las cuales, esos sentimientos van enfocados. Haciendo que todo sea confuso y borroso.
Más aún, cuanto tu mundo es pequeño y separado del de los demás. Porque, vives en una realidad, sin encajar, sin ser, ni sentirte parte. Y cuando te suceden cosas como dejar que miren a través de tu espejo, tu mundo colisiona violentamente con el mundo de los demás.
Es difícil de explicar, pero a veces quisiera estallar y decir muchas cosas que tal vez hace mucho que no digo o no vivo. Y no lo digo por nadie en especial… lo digo, por mí. Solo, que a veces hay seres especiales que hacen que tu mundo se estremezca y de cierta forma colisione con la realidad.
Y… a veces es bueno que eso suceda, para salir de la burbuja, de la fortaleza mental que te has creado y que pensabas que era impenetrable y con la que creías tener el control de toda tu vida.
Bueno, no quiero aburrirlos. Esto no es un poema ni una nota “triste”… es mas bien… mmm algo que quería decir.
Tal ves… un reflejo, en ese espejo… de mi propia alma.

La luz de una vida no se extingue
aun incluso, después de la muerte.
Es como la luz de una estrella
que puede permanecer en el cielo
eternamente.
Siempre su llama y su calor se avivan
en cada instante de nuestra vida.
Su luz iluminando nuestros caminos
y su calor dándonos el abrigo.
Cada una de esas almas, que creemos ausentes
son llamas encendidas, siempre presentes
que muchas veces no distinguimos
por estar sumidos, en la oscuridad de nuestra mente.
Son llamas que podemos apagar
como también, volver a encender.
Depende únicamente de nosotros
y de lo que queramos ver.
Podemos elegir partir
y así escapar de la realidad.
Podemos una parte de nosotros dejar morir
y así dejar de soñar.
Pero ten presente…
que en la soledad de nuestro ser
y en la ausencia de quien se fue
siempre puede haber una llama brillando
como también, un nuevo amanecer.
Quien merece tus lágrimas
nunca las verá.
Quien no las merece
siempre te las robará.
Ojos llenos de melancolía
esconden una bella tristeza.
Tristeza que revela el alma
y lo que realmente interesa.
Tristeza que no puedo compartir
porque ella solo es parte de mí.
Solo puedes ver y comprender
que ella… es mi forma de existir.
Talvez no entiendas su sentido
pero para mi ella tiene un motivo.
Siendo la principal inspiradora
de todo lo que escribo.
Es un estado de melancolía
romántica e inspirativa.
Y aunque aun no lo percibas
es intensa, estremeciendo mi vida.
No es una agonía pasiva
que consume el alma
dejándola vacía.
Es un sentimiento profundo
que me fortalecerá por siempre
en la vida.

En silencio te recuerdo.
En tu ausencia me desvelo.
Cierro mis ojos con anhelo
bajo sabanas de terciopelo.
Cuando la ilusión no se ha perdido
y la magia guarda su sentido
mi corazón busca signos
de momentos sin olvido.
Recuerdo tus palabras
y en mi corazón las escribo.
Cómo podré borrarlas
si marcaron mi destino.
Todo lo que no tengo
es lo perdido en el camino.
Es por eso que te he pedido
que esta noche… no estés conmigo.
